Cronistoria della vita - Año Atroz II
Regresar. Pasaron casi 3 meses y volvía al lugar que antes de la hecatombe viral quería y me moría por abandonar. Efectos del estrés, efectos pandémicos. Forzado a usar bicicleta porque quería mantener distancia de los demás y porque me irritaba ver personas con trajes que antes solo veía en hospitales. Desafié un miedo que tenía producto de mil y un caídas, traumáticas todas. Conseguí domar ese ridículo pavor y unas semanas después, andaba como gorda en tobogán. Aún con problemas de cambios (más complicados que los de autos mecánicos) podría decir que me volví un amigo de las dos ruedas. Mantenía un buen físico, no lo creía. Ni el tiempo haciendo calistenia me convirtió en lo que era en tiempos de bicicletas y andadas. El peso que nunca pensaba ver en alguna báscula, brutales maneras de sudar. Sobre todo recuerdo con añoranza algún día en que manejaba sobre la hora, oscura si acaso, a toda prisa antes de la hora del cierre total, el silencio sepulcral obligado en las calles, medi...