Entradas

Mostrando las entradas de 2023

Cronistoria della vita - Año Atroz II

Imagen
 Regresar. Pasaron casi 3 meses y volvía al lugar que antes de la hecatombe viral quería y me moría por abandonar. Efectos del estrés, efectos pandémicos. Forzado a usar bicicleta porque quería mantener distancia de los demás y porque me irritaba ver personas con trajes que antes solo veía en hospitales. Desafié un miedo que tenía producto de mil y un caídas, traumáticas todas. Conseguí domar ese ridículo pavor y unas semanas después, andaba como gorda en tobogán. Aún con problemas de cambios (más complicados que los de autos mecánicos) podría decir que me volví un amigo de las dos ruedas. Mantenía un buen físico, no lo creía. Ni el tiempo haciendo calistenia me convirtió en lo que era en tiempos de bicicletas y andadas. El peso que nunca pensaba ver en alguna báscula, brutales maneras de sudar. Sobre todo recuerdo con añoranza algún día en que manejaba sobre la hora, oscura si acaso, a toda prisa antes de la hora del cierre total, el silencio sepulcral obligado en las calles, medi...

Cronistoria della vita - Año Atroz I

Imagen
 Año 20 y no creí que iba a acontecer algo que me quite la ansiedad post secundaria. Empecé sufragando por primera vez y de manera extraordinaria (congreso disuelto 27 años después del autogolpe), la política abrazaba con más fuerza mi alma. Aún asi, me angustiaba saber qué camino tomaría mi vida, debutando como adulto, camino tormentoso vaya. 1 mes breve aún en año bisiesto tuvo que pasar para afrontar dos hechos que me marcaron ya perenne: la universidad y una pandemia advenediza. Estaba entusiasmado por tener opción de ir al último escalón académico y enderezar mi áspera vida. Pero ya habiendo rellenado papeles y trámites, llegó algo que solo había vivido una vez pero en menor escala: pandemia. "Gripe porcina" era lo que repetía el televisor cuando tenía 7. Era 2009. No comprendía bien pero me quedó bien claro el año 20, qué tan complejo era el asunto y qué cosas ya no iba a poder hacer por lo menos hasta que la situación amaine algo.  Encerrado y aturdido, así llevaba el ...

23 - Lección aprendida, adelante

Imagen
Te odio, tanto como podría odiarme a mi mismo. Odio lo que sentí, lo que imaginé y planifiqué. Odio tanto haber gimoteado por algo gaseoso fabricado en mi subconsciente, inconscientemente. Cimentar amor en base a nimiedades, costumbres o charlas sobre Charly o políticos japoneses fue algo inadecuado pero comprensible en el hijo vacío de afecto y palabras reconfortantes. Crecer viendo masacres internas, comportamientos de hampón y palabras que agrietan el alma distorsionan sentimientos, palabras y emociones. Y soy culpable, no lo niego. Pero sobrepensar es algo que no puedo dejar de hacer. Ni con 7 ni ahora de 21. Y vi un futuro donde solo había afabilidad y ganas de hacer migas. El futuro idealizado germinado de mis vivencias miserables, el escape surrealista. Pero no, trastabillé. Quizá por ignorar señales, adrede, o la estupidez me sobrepasó. Una o dos. Aprender, aceptar, tragar amargo y seguir aún cuando todo parezca insuperable. El camino que traces, la vida no como sueño sino como...